Historia

Los orígenes de San Casimiro se remontan a la época colonial, primero surgió el poblado de Güiripa y luego en su inmediaciones, en tierras que para el año 1725 aparecen como propiedad del capitán Miguel Francisco Reina nació otro pequeño caserío , Después que el obispo Mariano Martí recibiera con profundo beneplácito el anuncio de Don José Reina y de su mujer María Petronia Torres de que donarían las tierras para edificar el pueblo, los vecinos se recogen en sus casas y el prelado Martí se va a la alcoba de la casa de Don José.- El pueblo ya tenía el toponímico indio, faltaba el nombre cristiano. El Obispo sentado en la orilla de la cama comienza a hojear el Santoral, buscando un nombre para el pueblo.

Luego de páginas y más páginas, se encuentran con el nombre de San Casimiro.- La coincidencia estriba, en que el pasado 4 de marzo de ese año de 1783, se acababan de cumplir 300 años de la muerte de ese Santo, por lo que resuelve bautizarlo bajo el nombre de San Casimiro de Güiripa el 06 de octubre de ese mismo año. San Casimiro, fue un Santo Polaco, cuyo nombre no se había pegado al santoral español. Cuando el Obispo cierra el santoral, en ese preciso instante, comenzamos a ser únicos en América, únicos en Venezuela.

Al día siguiente se celebra la misa en el corredor de la casa de la familia Reina Torres y a la mañana del día siguiente, el Obispo se dispone a marcharse, muchos se acercan a despedirlo. Emprende el camino hacia Güiripa, tramonta el rumbo de Las Dolores y Guare, en la tarde llegan extenuados a Tácata. Quedará allí por unos días y luego proseguirá a otros pueblos del Tuy. Paracotos, Charallave, Sabana de Ocumare, San Francisco de Yare y Santa Lucía.

Don Mariano Martí, fue un Obispo viajero, ya que visitó 211 pueblos y fundo 52 poblados o parroquias entre las cuales figuran en Aragua, El Concejo, Magdaleno, Santa Cruz de Aragua y Taguay. Igualmente en Guárico, funda San Juan de los Morros y Valle de la Pascua.

La razón de su existencia, igual como la de otros centros poblados de la zona, se explica en sus favorables condiciones ambientales, para el cultivo de algunos productos agrícolas de mayor comercialización para aquel entonces como: caña de azúcar, el cacao y el añil, luego a partir del siglo XVIII y a lo largo del siglo XIX la siembre del café se convirtió en la actividad productiva de mayor auge, tanto para el consumo interno como para la explotación; de hecho la variedad del café cerezo de San Casimiro de Güiripa llegó a obtener dos medallas de oro en la feria mundial de 1890, en París – Francia